Cada más gente se lanza a un cambio de carrera.  Puede ser porque se han dado cuenta de que su trabajo no les gusta, están cansados de hacer lo mismo o han descubierto su verdadera vocación.

Si te encuentras en un proceso de cambio profesional, evita cometer estos 6 errores, ¡son muy comunes!

 

  • No tener un objetivo claro.

Antes de empezar a tomar ninguna acción, hay que tener claro dónde se quiere llegar. Por eso es importante que dediques tiempo a conocerte  y a entender lo que realmente quieres conseguir. ¿Qué es lo que no te gusta de lo que estás haciendo actualmente? ¿Qué está funcionando? ¿Qué no? Describe tu trabajo ideal: ¿Qué haces en el día a día? ¿Dónde trabajas? ¿En qué tipo de empresa? ¿Con qué equipos? ¿Con qué condiciones? ¿Trabajas por tu cuenta?

Cuanto más específico sea el objetivo más fácil será enfocar el plan de acción.

Por ejemplo: “quiero un trabajo haciendo algo diferente con mejor sueldo” no es un objetivo específico. “Quiero trabajar en el departamento de marketing de un restaurante en España, con la posibilidad de viajar a otras ciudades y donde cobre X al mes” sí lo es.

Hay otros factores que debes tener en cuenta a la hora de definir tus objetivos, como por ejemplo que sean realistas y medibles (Pon en cualquier buscador “objetivos SMART” para más detalle). Así que te aconsejo que le dediques tiempo a esta fase, ¡es una de las más importantes! Sin un objetivo claro es imposible definir una estrategia y un plan de acción.

 

  • Querer hacerlo de la noche a la mañana.

Date tiempo. Ten paciencia. Es muy raro que alguien quiera cambiar a una industria totalmente diferente sin ninguna experiencia y lo consiga con las mismas condiciones en pocas semanas. ¿Puede pasar? Sí. ¿Es la norma general? No.

Un cambio de carrera es un proceso que puede llevar meses o años hasta que se llega al objetivo deseado.

Es posible que tengas que dedicar tiempo a formarte, a conocer nuevos contactos, a hacer entrevistas, a trabajar como voluntario o por un sueldo más bajo durante un tiempo para ganar experiencia.

No te frustres, asegúrate de que tus objetivos están bien definidos y dedícale tiempo a planificar la transición, lo que me lleva al siguiente gran error 😉

 

  • No planificar la transición.

Sea cual sea tu punto de partida y el objetivo al que quieras llegar, es muy difícil llegar sin una buena planificación.

¿Qué necesitas para llegar a tu objetivo? ¿Formación? ¿Experiencia? ¿Vas a hacerlo en paralelo a tu trabajo actual? ¿Vas a seguir en tu trabajo actual? Si no, ¿cómo va a afectar este cambio a tus finanzas y cómo lo vas a abordar? Hay tantas opciones como personas. Hay que gente que deja su trabajo y decide usar sus ahorros mientras encuentra su nuevo puesto. Gente que se forma en su tiempo libre para mantener sus ingresos. Otra opción es combinar trabajos a tiempo parcial que te permitan mantener ingresos a la vez que tienes más tiempo para dedicarte a conseguir tu objetivo.

No hay una opción correcta, pero sí es importante que analices muy buen tus circunstancias y hagas una planificación realista de cómo va a ser el proceso de cambio.

 

  • Pensar que un cambio de carrera significa empezar de cero.

Hay un sentimiento muy común cuando se quiere cambiar de profesión que es “y todos estos años no han valido para nada, ahora tengo que empezar de cero”. Y siempre hay habilidades o experiencia que ya tenemos para conseguir nuestro objetivo. A lo mejor tu experiencia no es específica en el mismo sector, pero puede que tengas las habilidades que se necesitan. A lo mejor has aprendido las habilidades/conocimientos fuera del mundo laboral, en tus hobbies (deporte, música, informática, artes…). O a lo mejor en ese trabajo que tenías los veranos mientras estudiabas aprendiste muchas cosas que ahora te pueden ser útiles.

Echa la vista atrás y haz una lista de todas las habilidades y áreas de conocimiento que tienes desde que empezaste a estudiar o trabajar. Pasa por todas las actividades académicas y extra escolares que hayas hecho. Te sorprenderás de la cantidad de cosas que salen y seguro te dará un subidón de autoestima.

 

  • No desprenderte de tus creencias limitantes.

“No es posible”, “Es muy difícil”, “Ya es tarde para eso”. Son auto-mensajes que suelen aparecer cuando nos planteamos un cambio importante.

Antes de plantearte ningún objetivo, dedícale tiempo a revisar estas creencias: de dónde vienen, si siguen siendo válidas, y despídete de los que no te sirvan. Aquí tienes un artículo sobre cómo identificar y deshacerte de tus creencias limitantes.

 

  • Gestionar tu cambio de carrera en base a las expectativas de los demás.

Un cambio de carrera no debería ser ni para satisfacer a otra persona ni para demostrarle a nadie que “podías conseguirlo”. Ni deberías dar cada paso con miedo a lo que los demás van a pensar de ti. Primero porque normalmente creemos que los demás tienen unas expectativas altísimas de nosotros cuando en realidad no es así. Y segundo porque las expectativas que tengan sobre ti son suyas… y no es tu responsabilidad gestionarlas.

Rodéate de gente sabia y experta de la que aprender en el proceso, pregúntales, empápate de su conocimiento. Aléjate de las críticas no constructivas y de las opiniones basadas en el miedo irracional.

Espero que este artículo te sea útil si estas planteándote un cambio de dirección en el ámbito profesional. Aquí tienes otro artículo sobre cómo llevar a cabo un cambio de carrera paso a paso que puede que te interese.

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